Como Escogimos Los Nombres De Las Mellizas

Como todas las madres, al enterarte que estas embarazada lo primero que haces es ponerte a pensar en los posibles nombres “candidatos” para tu hija o hijo, quizás antes de buscar o imaginar que llegaría el momento ya tenias pensado alguno que encabezara la lista.

Yo no soy excepción, desde hace tiempo, específicamente cuando nos enteramos que estábamos embarazados de Benjamín y antes de saber que sería varón, Olivia era un nombre que nos encantaba a los dos, a mi me gustaban otras opciones que Fede descartó al instante y viceversa, pero Olivia era el ganador por consenso mutuo de haber sido niña nuestro pequeñín.

Hoy tres años después nos enteramos que estamos en la dulce espera no de una sino de dos niñas y por supuesto comenzó la terna de nombres, Fede tenía derecho a escoger un nombre el solito porque yo escogí el de Benjamin y el trato era “yo escojo el del varón y tu el de la nena” pues bien desde que nos enteramos que eran mellizos (aun sin saber sus sexos) Federico ya la llamaba Olivia.

Yo pensaba y me paseaba por varios nombres, buscaba sus significados, los acompañaba del apellido a ver como sonaban, me imaginaba la carita y la personalidad de cada una, a veces Olivia estaba incluida a veces no, pero siempre amé el nombre.

Chloe fue uno de los primeros en encabezar mi lista y fede se enamoró al instante “escucha que bonito suena gorda Chloe Pauls” insistía pero yo seguía evaluando otras opciones “Mila Pauls” un nombre ruso, poco común, corto, con personalidad que significa “el amor del pueblo”, estaba enamorada y por un momento consideré que ese sería su nombre.

Lara y Amelia fueron considerados, incluso Ivonne en honor a mi tía que en paz descanse, sin embargo y por lo reciente de su partida aun me producía mucha nostalgia escuchar ese nombre.

Estaba esperando una especie de señal que me diera la certeza de saber cual sería el nombre ideal, pues bien, hace un par de semanas recibí una visita muy especial de mi amiga Anna, una rusa con la que estudié unos meses en San francisco (California) y a la cual adoro, vino por unos días de NY a Panamá con su familia y organizamos una tarde de juegos en micasa entre su hija Chloe y Benjamin, luego de un par de horas los llevamos al área social de mi edificio donde todas las tardes todos los vecinos bajan a jugar, Benja presentaba a su nueva amiga a los amiguitos como mi “hermana Chloe” yo estallé de risa y en el momento me pareció gracioso y le expliqué, es tu amiga gordo no tu hermana.

Antes de irse a dormir me preguntó que cuando volvería a ver a su hermana, “que hermana?” Le pregunté “Chloe mami” me respondió, ellos volaban en la madrugada siguiente, pero escucharle pronunciar su nombre con tanta ternura hizo que mi corazón palpitara de emoción, sentí que era la señal que estaba buscado.

Un par de días después le dije “Benjamin que te parece si llamamos a tus hermanas Olivia Y Chloe?” (el las llamaba Olivia y Felipe, pero eso es otro cuento!) “si mami Olivia y Chloe, como mi amiga” desde ahí, cada vez que le preguntaba que como se llamaban el respondía sus nombres y  de vez en cuando preguntaba cosas como “Olivia y Chloe todavía están creciendo en tu pancita?” y créanme chicas escuchar a tu hijo hablar de sus hermanas con nombres propios aun sin conocerlas es todo lo que necesitas para saber que estas tomando la decisión correcta.

Espero que sean felices con el nombre que con tanto amor mamá, papá y (en este caso) hermano escogimos para ellas.

Ahora la pregunta, ¿cómo sabremos cual es cual cuando nazcan?

Esperen un próximo post!

Las adoro.

Jess.

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